En un operativo organizado en conjunto entre la Agencia de INTA Junín y el Centro de Referencia (CDR) Junín del Ministerio de Desarrollo de la Nación se efectivizó la donación de 20 toneladas de papas a través de organizaciones sociales, colectivos comunitarios y clubes, en la mañana del domingo 17 de mayo.

La iniciativa surge luego de que la empresa Mc Cain informase al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria que contaba con producción sobrante en sus campos de Balcarce y Tandil, y desde la Agencia INTA Junín se comunicaron con el CDR para coordinar una logística de distribución y la llegada de las papas. La gestión de la diputada provincial Valeria Arata para que un camión pudiese traer las papas y las disposición de los clubes Rivadavia, Sarmiento y Mariano Moreno para el acopio (finalmente en este último no fue necesario utilizarlo), dejaron todo listo para que el operativo se realice en tiempo y forma.

Desde los barrios

A diferencia de como se vienen gestionando las donaciones y ayudas a las familias vulnerables, de manera individualizada, desde los organismos públicos hubo una apuesta por las capacidades de las organizaciones y colectivos sociales. De este modo, se contacto a los merenderos, comedores, y organizaciones que colaboran tanto con estos espacios, como cocinando viandas o repartiendo mercadería en territorios.

Esta decisión no sólo se colaboró con la organización territorial, sino también se evitaron grandes colas y movimientos de personas excesivos por la ciudad. Y, como si fuese poco, las entidades y colectivos se comprometieron colaborando con el fraccionamiento, lo que permitió que en poco más de dos horas finalizase el operativo. Horas después, algunas organizaciones ya compartían en sus redes y estados que la donación llegaba a familias o eran cocinadas en las ollas populares.

Una situación que preocupa, una oportunidad para organizarse

La gran demanda de alimentos deja una preocupación y muestra un agravamiento de las condiciones de vida, que en nuestra ciudad venía siendo denunciada en los últimos cuatro años y que, con el parate económico que generó la pandemia y el aislamiento se ha recrudecido. Sin embargo, la multiplicación de espacios que asisten en los barrios más vulnerables, las estrategias de comunicación (como nuestra Agenda Local que fue puesta a disposición del INTA y el CDR para que crucen información), y la experiencia de muchos referentes y referentas de las organizaciones sociales y espacios político partidarios nos permiten vislumbrar un escenario de mayor articulación social.

La diferencia entre las acciones articuladas entre organismos del Estado, Municipios y organizaciones sociales trabajando en conjunto, no sólo construye otra forma de socializarse, sino que hace más efectiva la acción pública. En nuestro vecino distrito de Leandro N. Alem, a partir del trabajo de UTEP en distintos puntos del partido y su participación en el Gobierno Municipal, entre que se tomó la decisión y se entregó una donación (en este caso de 30 toneladas) pasaron 4 días. En Junín, por su parte, la acción del INTA y el Ministerio con las organizaciones tuvo los resultados ya contados; mientras que el Municipio gestionó la donación por cuenta propia y las papas llevan más de una semana dando vueltas por la ciudad. Para muestra, a veces, hace falta un botón: la organización comunitaria siempre puede más.

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